domingo, 14 de octubre de 2007

Agradecimiento

Señores de Pierre Balmain:
En este sencillo acto quiero agradecerles no solamente que hayan confeccionado en el año 1989 una remera de tan buena calidad que hasta hoy conserve los colores como el primer día, sino también que con ella se me permita demostrar que no he engordado lo suficiente en casi dos décadas como era casi imaginable.
Habrá quienes digan que me gustaba usar la ropa holgada en esa época y que por eso todavía me entra. Y a esa gente le digo ¡que se miren los rollitos antes de insinuarlo!
¡Vamos todavía!
¡Los 40 nos encontrarán en forma o no nos encontrarán!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Está comprobado que el cuerpo humano, al acercarse a la tercera edad, comienza a encoger. Y en cuanto a la conservación de los tintes de la remera, otra sería la historia de haberla lavado.

Mare dijo...

Jaja, te felicito, Ramiro.