sábado, 18 de noviembre de 2017

Otra (más!) de esas cosas que solo a mí me pasan

Loco, paren un poco.
Estoy en casa escuchando el disco nuevo de Los Tipitos.
De repente entro a Facebook y veo que el programa de radio de Mónica Yalón está transmitiendo en vivo. Apago el winamp y prendo el programa. ¿Qué está pasando la mina? Los Tipitos.

Yo se que vos vas a decir "pelotudo, es una casualidad y nada más". Pero la cotidianeidad, la frecuencia con la que estas cosas me pasan ya es magia. Porque no estamos hablando de "Despacito", que la pasa todo el mundo(?) y era obvio que la podía llegar a escuchar! ¡estamos hablando de lso faquin Tipitos! ¿Quién carajo (y en Israel!) escucha Los Tipitos, man?!

En fin. Ampliaremos.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Otra (más!) de esas cosas que solo a mí me pasan

Esta no es TAN grossa, pero la anoto porque la cercanía con las otras dos ya me hacen pensar ue de veras alguien se está divirtiendo conmigo ahí arriba.

Estoy viendo la serie 'This is Us", y ponen de fondo un tema que me recuerda a otro (o me parece que es el mismo). Ese otro tema lo había escuchado en una película y, como es mi costumbre, lo investigué y conocí una banda nueva.
Pero no podía recordar los datos. Ni la banda ni el tema. Solamente el parecido era bastante grande y me hacía ruido en la cabeza.
Me dije que cuando terminase el capítulo iba a tratar de recordar a qué película me remitía o a que canción o al menos a qué banda. O quizás buscando qué tema era el de la serie, a lo mejor era la misma banda.

Me olvidé. No investigué nada y me fui a dormir.

A la mañana me despierto, entro a Facebook y la red social de Zuckerberg me recuerda que hace 3 años justo, ni un día más ni un día menos, posteé esa canción, de esa película que no me podía acordar. Era de la película Boyhood. No era ni el mismo tema ni la misma banda, pero tienen una onda similar.
Les dejo los dos para completar esta bonita pagina musical de fondo

https://www.youtube.com/watch?v=dsGODTySH0E
https://www.youtube.com/watch?v=mHeK0Cwr9sg

lunes, 13 de noviembre de 2017

Otras dos cosas (más) de esas cosas que solo me pasan a mí

Definitivamente hay alguien que se está divirtiendo conmigo ahí arriba. Y estas dos, en un mismo día. Si bien son menos espectaculares, aún hablan de cierta consistencia en la jodita cósmica.

7:15 AM en el laburo. Voy a comentarle a un compañero de trabajo que es aficionado a la fotografía que el viernes tocamos con Los Cangallos y que era muy difícil sacar fotos por el tema de la poca luz del lugar y -me dije- por ahí lo tiento a que la próxima vez venga a intentar sacarnos fotos.
Entro a su oficina y se da el siguiente diálogo:

- Che, hay una competencia...
(me interrumpe)
- de fotografía...

Yo me quedo helado. Obviamente el tipo no lee la mente y hablaba de un concurso de fotos en Tel Aviv del que yo no tenía idea. Pero ahí lo pusieron a decir esa frase a esa hora y en ese momento, delante mío. Jodeme!

Segunda.
Quien conoce el Winamp sabe que cuando lo cerrás haciendo click en la X, al abrirlo la próxima vez va a cargar el playlist último que escuchaste. PERO, si se apaga la computadora sin cerrar previamente el winamp, o si se corta la luz, al abrirlo la próxima vez, no va a cargar el playlist que estabas escuchando sino el último que haya registrado al cerrarse "ordenadamente", aunque esto haya sido hace dos meses atrás, ponele. Espero que se haya entendido.
Hoy Estuve escuchando Zeppelin.
Estoy en una reunión. Me llega un mensaje de una amiga israelí que se enamoró de Gustavo Cerati. Me dice "Hoy Gustavo habría cumplido 58 años" (y agrega un emoji de tristeza).
Termino la reunión, llego a mi oficina. Hubo un desperfecto técnico y se cortó la luz. Prendo la computadora. Abro los programas que necesito para trabajar, entre ellos, claro está, el winamp. Y se abre así como lo ven:



Definitivamente, se están cagando de risa de mí. Y a mí me encanta.

martes, 31 de octubre de 2017

El Tiempo Transforma Todo

Alguien me dijo una vez que hay experiencias que son lindas de vivirlas, y otras que son lindas de recordar haberlas vivido.

Vayamos a un ejemplo.

En los viejos tiempos, cuando estudiaba en la facultad, trabajaba durante el día en una afamada(?) empresa de alarmas en Argentina. Eramos cinco técnicos electrónicos en un laboratorio de 4x4 metros. Dentro de ese recinto pequeño, teníamos una de esas estufitas a gas chiquitas y un ventilador de techo.
En verano, entre el tufo normal de cinco post adolescentes, el calor de los soldadores y la temperatura de un Buenos Aires salvaje, la pasábamos bastante mal. No se podía ir a trabajar en pantalón corto. El calor era infernal.
Lo que solíamos hacer era ir al baño, sacarnos la remera y empaparla totalmente en la canilla, estrujarla para que no chorrease, y luego de vuelta a ponérsela. Una vez que el ventilador te pegaba un poco, ese vientito parecía un aire antártico. Era un placer, parecías estar dentro de una heladera.

Hoy lo cuento así. Con diversión, cariño y hasta orgulloso de haber sobrevivido. Pero bien que puteábamos a diario en esa época. Especialmente porque en las oficinas de los grandes jefes había aire acondicionado, claro.

Estoy seguro de que en este momento se te ocurren muchas situaciones: cuando te dejó tu novio y te bajaste un pote de dulce de leche a cucharadas, o cuando vomitaste en el colectivo, o cuando la profesora de historia te hacía la vida imposible, o el baño del trabajo que siempre apestaba y no te quedaba otra que entrar. Mil cosas de este mundo maravilloso.

Pero el tiempo logra que curemos nuestra fea sensación. Lo que me llama la atención es que no se trata de memoria selectiva. Se trata de ver las cosas con otra óptica.
Ahora lo pensás, lo contás, y te cagás de risa. Hasta en ciertos casos te pavoneás. Como El Diego hablando del potrero o de los pibes que iban a lomo de burro al colegio y hoy brillan en la NASA.

Ahora que tengo aire acondicionado en la oficina, me permito mirar hacia atrás y recordar esa remera empapada con ternura y embellecer esa memoria diciendo que luego de tanto trecho, me ha llegado la recompensa. Que hoy puedo valorar mucho más el aire acondicionado que aquel que lo tiene desde el primer día. Puedo mirar el hecho de forma de sentirme afortunado de haberlo podido experimentar, para poder hoy, ser un poco más feliz que lo que se supone.

Perspectiva y no olvidar. Una buena fórmula para revestir nuestro presente y una vez más afirmar que ser feliz sea una decisión.



jueves, 19 de octubre de 2017

Otra (más) de esas cosas que solo me pasan a mí

Estoy en la casa de una amiga. Cena de amigos, música y de gente que cuenta sus historias de inmigrantes y de cómo llegaron a Israel.
Llega mi turno y cuento que estando todavía en Argentina, en la agencia que se encarga de los trámites (Sojnut) cuando fui a la primera entrevista para entender de qué se trataba todo, hubo un entusiasmo supremo al saber que era ingeniero electrónico. Es que en esa época en Israel había un déficit de ingenieros electrónicos de la san pepa, y los buscaban con lupa por todo el mundo.
En esa misma entrevista, y ante mis ojos asombrados, me dieron la tarjeta personal de un tal Darío Zipris, empleado de la empresa RAD, y me dijeron "apenas llegues a Israel llamalo, está buscando ingenieros electrónicos, y si tenés amigos, también mandalos". De esto, han pasado 20 años.
Le cuento eso al padre de mi amiga, a quienes conocí esa misma noche, y me dice "qué casualidad! yo trabajo en RAD y lo conozco a Darío Zipris".
Hasta aquí, nada nuevo. Los argentinos en Israel solemos conocernos aunque más no sea de oído. No pasó de un "qué casualidad!".

Pero hete aquí que al día siguiente hacemos un picnic en el parque de mi ciudad, en el cual volvemos a encontrarnos con el padre de mi amiga.
Estamos meta sandwich y de repente señala a lo lejos y me dice "mirá quién viene corriendo por ahí... ¡Darío Zipris!".
20 años después, y solo unas horas antes de haberlo rescatado de la memoria, el tipo aparece en escena. Me quedé de una pieza.



miércoles, 30 de agosto de 2017

Internet Premium

Todos usamos aplicaciones. La mayoría de ellas son gratis, y casi todas, para sustentarse, tienen publicidades que te aparecen de alguna manera. Todas ellas te ofrecen una versión PRO o PREMIUM de la aplicación que no tiene publicidades o limitaciones, a cambio de un par de dólares.
En general uno dice “no me importa ver las publicidades” y sigue usando la versión gratuita.
Saltemos a otro tema. El otro día vi un video en el que se burlaban de la gente que, haciéndose la superada, dice que no tiene televisión en la casa. Y claro, se burlaban porque decían que esa gente se pasa 8 horas al día clavado en Youtube viendo pelotudeces.
Algo de cierto puede haber en eso. Pensemos en cuando éramos chicos y uno prendía la tele para ver qué había. Te podías topar con un noticiero, y al pasar enterarte que en Varsovia habían asesinado a un diputado, y sin querer aprendiste que Varsovia es la capital de Polonia. También te podías topar con un capítulo repetido del Superagente 86, aunque quien te dice, por ahí te encontrabas con un programa especial sobre la segunda guerra mundial y de paso cañazo, se te pegaba algo de cultura general. Había 5 canales nomás, y las opciones eran pocas.
Hoy en día las opciones son ilimitadas. Y si en youtube te topás con un documental de la segunda guerra mundial, al costadito tenés a Despacito y quién sos vos para despreciar a la morocha esa divina que se pone a bailar en Puerto Rico, ¿no? Zap. Hiciste zaping y liberaste 5 neuronas.
La probabilidad de que te cuelgues viendo algo útil es muy baja. Internet está lleno de noticias pelotudas (“a este jugador de Hockey no lo dejaron entrar al estadio y sin querer le salvaron la vida”). Lleno de videos con tonterías que sube la gente. Lleno de gente hablando en el auto(¡) que se filma a sí misma. Lleno de gatitos tratando de alcanzar un frasco de galletitas. Lleno de Memes de cargadas de fútbol, llenos de estadísticas de Messi que intentan probar que es mejor que Maradona.
Es decir… Internet con el tiempo, y cada día más, se llenó de basura, como todo placard. Y cada tanto hay que limpiarlo. Solo que Internet no se va a limpiar nunca. Aunque las personas se mueran, los videos que subieron siguen ahí. Aunque pase el día, el diario de ayer en vez de irse a envolver pescados en el mercadito, se convierte en más y más páginas de internet que se acumulan sin cesar.
Qué es lo que quiero? Quiero un Internet Premium. Quiero una empresa que me cobre (y lo pagaría con gusto) por filtrarme Internet. No, no saltés con la censura. Estoy hablando de una empresa con intereses transparentes, que no esté gobernada por conspiraciones. Bajate de ese caballo. Estoy hablando de una empresa que se llama “Mepudrí”. Una empresa que tenga el criterio de filtrar las pelotudeces que llegan a tu casa y en su lugar te ponga un “you have just saved another piece of your brain right now”.
Que no me aparezcan las pelotudeces que dijo Moria en Bailando, que no me figure el nuevo récord de Messi, que desaparezcan las noticias sobre el retorno de Tevez, que los videos de la fiesta de fin de año de gente desconocida no estén, que los memes se puedan configurar a 4 por día, por ejemplo, y siempre suprimiendo a los que hablan de los osos panda que se extinguen y de los hermanos que son los amigos de la vida y demás paparruchadas que no necesito que me las diga un meme para saberlas (y si lo necesito, entonces soy un pelotudo y seguro no voy a contratar el servicio, así que todos a salvo!).
Piensen que hace 10 años esto era impensable porque Internet era la panacea, era la salvación de la humanidad porque TODO lo podías buscar. Pero hoy se ha llenado de pelotudeces y hay más de lo que no buscás que lo que sí necesitás. Sin este filtro, de acá a 10 años, Internet va a ser imposible de soportar.
Piensenló.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Los Músicos que no Entendieron nada

El rock, tal y como lo conocemos, podríamos decir que arrancó con todo en los 60. Elvis, los Beatles, Los Kinks, Los Stones y muchos más.
Después en los 70, ya hecho modo de vida, con los pelos largos y el circo a todo color, sale eso de "sexo drogas y rock and roll". Y era común escuchar a los "viejos" decir que esos drogadictos, esos hippies sucios, etc.
Los músicos un poco de verdad y otro poco para dar con el estereotipo que se les adosó, suscribieron al slogan y a la pose de una vida plagada de excesos, como se suele decir.
Pasaron los 70, llegaron los 80 e iban creciendo los que iban a ser rockeros en el futuro. Pero ellos se la creyeron toda. Se comieron el chamuyo alemán del rock, como diría el más grande.
Arrancaron a full en los 90 y se subieron al podio con todos los accesorios posibles.
Mientras tanto, los viejos rockeros seguían dandole duro a la guitarrita y mientras los nuevos llegaban, estos veteranos eran blanco de elogios por "mantenerse tan bien para la edad que tienen".
Nos la pasamos diciendo "¡es increíble que Charly siga vivo!"; "¡miralo a Keith Richards!¡y no se murió!"; "este Jagger nos va a enterrar a todos al final!".
Y así fue.
Scott Weiland (Stone Temple Pilots)
Shannon Hoon (Blind Melon)
Amy Winehouse
Kurt Cobain (Nirvana)
Layne Staley (Alice in Chains)
Chris Cornell (Soundgarden)
Chester Benington (Linkin Park)

Todos los ídolos número 1 de los 90, se tomaron el viaje de vuelta mucho antes de lo necesario.

Es cierto que algunos de la vieja ola también se fueron jovenes (Janis, Brain Jones, Syd Barret, Hendrix, Bonzo...) pero a mí me da la sensación de que los pibes entendieron todo mal.

Mientras tanto, los que inventaron esa pose, siguen rockeando como el primer día. Hasta los mismísimos Toxic Brothers de Aerosmith!

Ponete a pensar que lo ven a Axl Rose subirse al escenario y dicen "uh, mirá! como aguanta todavía eh!" ¿y por qué no habría de aguantar si tipos como Jagger, que ya andaban de giras internacionales cuando Axl se chupaba todavía el dedo, siguen corriendo por los escenarios como si nada!!?

Cuestión: el rock debería tener menos pose. Allí, aquí, y en todos lados.





martes, 11 de julio de 2017

Otra de esas que no podés creer

Esas mañas que tiene la gente, ¿vió? A mi mujer se le dio que quiere una radio en la cocina para cuando prepara algo. Ese berretín de emular los recuerdos que tenemos de la infacia. ¿Quién no tenía una radio en la cocina en la que siempre hablaba Larrea, por ejemplo?
Y como para eso está el macho, complacerla, me dediqué a cumplir su deseo.
No conseguía muchas que sean normales, sin displays feos o cosas extras como teléfonos y demás, o que solamente anden a pilas, cosa inaceptable.
De repente en casa me acordé de la Repman.
Allá por 1990, cuando trabajaba en X-28, saqué el 4to puesto en el sorteo de la fiesta de fin de año y me gané una radio a enchufe(?) marca Repman. No de esas viejas que se imaginan. Una así:


Esa radio tuvo una larga carrera animando los mediodías de la empresa de alarmas de Villa Luro: la llevaba al comedor donde almorzábamos todos, prendíamos y arrancaba el concurso: yo iba girando el dial hasta que pintaba una canción, y lanzaba al aire un arbitrario: 5 puntos al intérprete y 7 al nombre de la canción! Y así era.
Los puntos realmente no se sumaban, pero nos divertíamos.
Luego esa Repman fue a casa y me acompañaba con Lanata en la Rock and Pop a las mañanas mientras desayunaba. Y finalmente vino a parar a Israel, a mi museo de aparatos electrónicos antiguos. Así que fui a rescatarla.
Mientras buscaba un cable de 220V pensaba en lo psicodélico de la situación de la radio, que durante años "habló" castellano y ahora la estaba por enchufar en un nuevo país. Claro, soy ingeniero y entiendo que la frecuencia es la misma y que después de todo lo que hacemos es modificar con el dial un capacitor variable adentro y con eso elegimos las estaciones. Pero por otro lado soy escritor y poeta(?) y me imagino la confusión de la radio, que ahora cuando le clavás la 99FM, en vez de tirarte un tema de Arjona, quizás se tiene que comer un Eyal Golán. Y sin aviso previo ni preparación, claro! Porque nadie le enseñó a hablar en hebreo a la pobrecita.
Encuentro un cable, la enchufo y prendo. Hace un ruido feo tipo GGGGGGGGHHHHH (y me imagino la mugre acumulada en el sintonizador mecánico!) así que giro lentamente a ver en dónde puedo enganchar una estación. Y la primera canción que suena es... ¡un tango en castellano!
La sacudí un poco para ver si se le había quedado atorado entre los transistores desde aquellos viejos años noventa o si se estaba rebelando como esos inmigrantes que se resisten a aprender el idioma en cuestión. Pensé que no me lo iba a acreer nadie y fui a buscar la cámara de fotos para filmarlo. Pero cuando vine, ya sonaba un tema en árabe.
Y así fue, su último adiós, melancólico como un tango. Ahora anda pronunciando las jotas y las erres todas raras, incluyendo su propio nombre, que ahora es Guepman. Ella también se terminó de ir.

miércoles, 7 de junio de 2017

¿En Qué Momento El Mundo Se Fue Al Carajo?

La frase (un tanto modificada) me la inspiró Trainspotting 2. Y me dejó pensando. Porque el mundo, definitivamente, ya está en el carajo. Pero, ¿En Qué Momento El Mundo Se Fue Al Carajo?

Hace 20 años yo era una de esas personas que "estaba mucho en la compu" y me daban bastante palo por eso. Jamás fui de jugar jueguitos. Jamás. ¿Qué hacía en la computadora?
Primero, se perdía bastante tiempo en instalaciones complicadas, búsqueda de drivers, programas truchos, serial numbers (¿te acordás de Oscar?). Después, uno bajaba música. Como se podía. Todavía no había torrents ni napsters. Pero se podía.
También películas uno empezaba a bajar. Y se ocupaba mucho tiempo entendiendo el tema de los codecs, instalando y desinstalando, probando plugins para ver las películas con subtítulos, viendo cómo mierda meter una película en 2 Cds comunes de 650 mega, investigando el VCD, etc.
También uno escribía. Amanecían los blogs. Y con ello los comentarios, el HTML que había que aprender para hacerte una página piola, el manejo de fotos digitales, la compresión, cambios de formato para que pesen menos y se puedan mandar por mail sin explotarle el inbox de 100Mb(!) que tenían las casillas de Hotmail. Edición de audio, mp3 y demás.
También escribía mis novelas, pero esa ya es mi historia particular.

En fin: Yo hice miles de cosas que hoy son automáticas o se hacen con un click y medio, pero en el proceso aprendí BOCHA. Aprendí casi todo lo que hay que aprender para hacer la computadora de goma. Me quedó algo concreto de eso: hoy no hay nada que no me las arregle para hacer en la computadora o incluso arreglarla.

Pasaron 20 años. Hoy TODOS "se pasan mucho tiempo en la compu" (ya sea el celular o la compu, que tienen acceso a las mismas cosas, solo que en una pantalla mucho mas chica, incómoda y con un sonido de mierda).
La diferencia es que el tiempo que se pasa frente a las pantallas es tiempo de ocio 90% y no te queda nada. Sí, decime que aprendiste a aplicar un filtro en Instagram. Dale. Decime que eso es útil. Subir un video a youtube no es conocimiento útil. Útil sería que puedas saber cuales son los formatos que tenes que usar para subir videos a youtube en 1/3 del tiempo por ser los standards que ellos usan.

El mundo de las computadoras fue simplificado muchísimo por gente que "trabaja de eso" y que hace 20 años trabajaba en el mundo "real" de otra cosa. Y ahora que todo es fácil, queda tiempo para el ocio total.

Sí, ya sé que vos sabés y que yo se que tu sabes que yo sé. Pero no hacemos nada eh. La mayoría de la gente no se da cuenta siquiera de que se pasa el tiempo consumiendo porquerías.
Mi propuesta (en mi incansable voluntad por cambiar al mundo) es que un día te levantes y pongas un papel al lado de la compu/celular y cada vez que te sentás a hacer algo, anotes qué hiciste y la hora. Al término del día seguramente vas a estar espantado como el fumador que ve la tomografía de sus pulmones renegridos.

Menos mal que de repente aparecieron las Series de TV para robarles un poco de tiempo de internet a algo que es más constructivo para la mente. Es algo.

Yo no me quiero subir a ningún pedestal y señalar con el dedo a nadie. Podría no escribir nada y seguir con mi vida tranquilamente. Pero lo hago por la misma razón que otros de ustedes escriben sobre otras cosas, levantan la voz, manifiestan, o se quejan sobre temas que les molestan y los tienen analizados y estudiados. Para que otros puedan reflexionar sobre algo que, quizás, no habían pensado.

Piensen cuántas cosas nuevas aprendieron en los últimos años. En cuántos emprendimientos se metieron, qué deporte empezaron a practicar, qué libros leyeron, qué hicieron con sus días cotidianos.

Definitivamente hace 20 años la gente hacía otras cosas que, a mi entender, eran mejores para todos: para ustedes mismos, para los que los rodean, para las RELACIONES con los que los rodean, y para el mundo en general. Las cosas no eran tan efímeras como un Gangam Style.
Y teniendo en cuenta que hay gente que hace 20 años no había nacido, y que no conoce otra cosa... el pronóstico es malo.
Habrá forma de que entremos en conciencia de que todo se fue al carajo y que estaría bueno intentar traerlo de vuelta?