viernes, 30 de enero de 2015

Tatuajes y Divorcios

Los tatuajes SON como los divorcios: todos te dicen que no lo hagas, que es muy doloroso, pero cuando juntás coraje y lo hacés, no solo te das cuenta de que no es para tanto sino que te encanta y te preguntás cómo no lo hiciste antes.


martes, 27 de enero de 2015

Noticia

Da un poquito de vergüenza que la noticia más importante dle sitio de noticias más importante de Israel diga en su principal noticia, que facebook, Instagram y Tinder(!) crashearon y no están funcionando. Especialmente porque seguro que en 5 minutos lo arreglan.

sábado, 24 de enero de 2015

The Middle

"Mi esposo me dejó. Y ni siquiera tuvo la decencia de engañarme con otra. ¡Simplemente me dejó porque no quería estar conmigo!"

martes, 13 de enero de 2015

Lo que mata es la incerteza

El otro día me contaba un amigo que su esposa se va de viaje en el medio de las conversaciones o te empieza una pregunta nueva cuando le estás todavía contestando la anterior.
Dejen de inventar patologías con nombre interesante como "disfunción de la concentración" y cosas así.
Lo que mata es la incerteza.
Cuando un chico te pregunta "papi, como vuelan los aviones?" Y vos arrancás "bueno, las alas tienen esa forma que es redonda en la parte de adelante..." y tu pibe ya está en otra. Al rato viene y te dice "papi, si nos mudamos un día, como vamos a llevarnos la biblioteca?" y empezás "lo que hacemos es sacar los libros y ponerlos en cajas, después con una sierra chiquita..." y se fue a jugar a la pelota.
Lo que el chico busca es calmar su angustia, sabiendo que EXISTE una respuesta. Que alguien (en este caso vos) la tiene. Eso que le da temor o curiosidad, está bajo "nuestro dominio",
He descubierto que somos todos así, en diferentes rubros.

Un chabón se va de la empresa y no quiere decir a qué empresa se va a trabajar. Pasa una semana de su partida y estás como loco de intriga y le preguntás a su mejor amigo, que no quiere decir porque el otro no lo autorizó. Y te carcome la duda. Pero en realidad, te importa un carajo. Cuando te lo dicen: "Scitex", decís "ah".

Hay un tipo que tiene pinta de gay. Se viste como gay, se mueve como gay. Sabés a qué me refiero. Pero claro, nunca lo viste agarrado a la manija de la puerta, if you know what I mean. Y no vas a parar hasta que un vecino te diga "siiii a mí me contó. Es gay". Y ahí te relajás y dejás de hacer investigaciones.

El portero del edificio mató a Angeles Rawson. Todo el mundo en vilo tratando de que el tipo confiese. Las tapas de todos los diarios. Qué dijo que si, pero después que no. Que esto que lo otro. Una vez que lo dijo, no solo le importó un carajo a todos sino que encima preguntale a alguien si sabe cuantos años le dieron. Justicia? A quién le importa.

Lo importante es calmar la incerteza. Esas obsesiones, esos malos tragos, esas noches desvelado, totalmente Alrepedo.

Una vez que calmás la incerteza, te tomás un agarompol, y realmente, te chupa todo un huevo.


miércoles, 7 de enero de 2015

Gone Girl - ****Spoilers Alert***

Si me agarrás en la parada del bondi y me decís "che, viste la de Ben Affleck? qué onda?" Te digo "linda película, se trata de una mina que desaparece y todos acusan al marido de haberla matado. Interesante".

Pero si me lo preguntás en el living de tu casa, con una birrita, me extiendo y deliro un poco más, porque me hizo pensar en muchas cosas.
Repasemos para los que ya la vieron (o los que no la quieren ver).

No. Mejor antes, filosofemos un poco.

En la vida de todos los días, vos y solo vos sabés lo que pensás sobre cada cosa. Sobre todo lo que hacés o decís. Por ejemplo: empezáste a trabajar en un lugar. Al que te entrevista le decís que te interesa mucho la propuesta, pero por dentro vos hacés tus propias elucubraciones: me queda cerca, no gasto en viáticos ni nafta, no tengo embotellamientos a la mañana, y me dan almuerzo gratis. Ponele. O cortás con tu novio y le decís alguna sanata del tipo "no sos vos, soy yo", y hablan de ciertas incompatibilidades de la vida misma pero en realidad por dentro lo que te molesta es que tenga un trabajo de mierda, sea muy peludo y que no te coge muy bien que digamos. Ponele.
Te invitan a un cumpleaños y vas, aunque la verdad es que pensabas salir con una minita que al final te dijo que no podía porque se le murió la tía y para no quedar en banda, te sumás a una fiesta a la que normalmente no irías. Y cuando llegás sos un amoroso que le da un beso a la cumpleañera, con la que no solés cruzar más que un hola.
Es decir... no me lo podés negar: en cualquier relación, amigos, padres, hermanos, vecinos, hay mil cosas que solo vos sabés que afectan tus decisiones y nadie más que vos sabe LA POSTA.

En la película la mina queda despechadísima cuando se entera de la infidelidad del marido. Y más despechada aún porque la minita con la que lo engacha es bastante pechadísima, según sus palabras. Entonces planea no solamente el final de su triste vida con un suicidio sino que quiere hundir al marido traidor y aburrido en su plan.
Las cosas (y así también la película) van tomando cursos no tan esperados. La opinión pública, la aparición de la pendeja en la tele, la existencia de un ex novio obsesionado. Y la mina va postergando día a día su suicidio porque va especulando con lo que pasa.
Y fijate cómo la cosa se da vuelta trementdamente cuando a la mina le afanan toda la plata que tiene y su plan cambia obligadamente. Ahí recurre al ex novio. El pobre chabón que viene haciendo banco hace 20 años se ilusiona. Pero la mina tiene su propio plan. Mientras vive la vida perfecta en apariencia con su nuevo noviecito, mira de reojo lo que pasa con su ex. Y de repente la mina adelgaza los 30 kilos que subió, se vuelve a poner divina, y ...wait for it... le corta la garganta al pobre de How I met Your Mother.

Vuelve con el dorima, que ya sabe que ella es una enroscada de la puta madre y que planeó todo para hacerlo ir a la silla eléctrica. Ante la opinión pública el chabón, que se la pasó diciendo en público que amaba a su esposa con tal de que no lo linchen ni sospechen de él, ahora no sabe qué hacer.

Mirá: el chabón la iba a dejar. Pero evalúa sus chances de seguir viviendo normalmente y ve que son pocas. Entonces sale en público con la perorata del marido que la ama, porque sabe que la mina debe estar muerta en algún sótano. La pilotea. Miente.
La mina que lo quería dejar, hace sus propias tribulaciones y decide volver, e inventa una historia aún más retorcida, que les da una posibilidad ficticia pero real a la vez, apoyada por la opinión pública, de rehacer su vida con él.
Ninguno de los dos quería estar junto al otro, pero con sus propias decisiones llegan a un punto en común. Y ninguno le cuenta al otro la verdad.

Ella le dice "yo maté para estar con vos; no creo que muchas te puedan decir lo mismo". Frase grossa. ¿Quien no hizo algo extraordinario alguna vez por alguien?

Solo que en ESTE caso no es real. O sí. Depende de cómo lo mires. La mína SI mató para volver con él pero lo hizo para tener una coartada de cómo desapareció. Y a él le cuenta esa versión.
Y él, que se quiere ir a la recontramierda, hace sus propias cuentas y se termina quedando. Con un hijo que ni siquiera es de él. Mirá si será jodida la cosa.

Y la vida es así. Forzar la perfección matemática de la armonía entre las personas es una misión imposible. Lo importante es el resultado. Tenés que transar y no ponerte en obsesivo ni escudriñar en la mente de los que te rodean. Como se dice en hebreo: si te dan, agarrá' si te pegan, rajá. Preguntas del tipo interrogatorio policial al estilo "quiero saber CUANTO ME QUERES" y asegurarse de que mide lo mismo que la tuya(?) te va a llevar al fracaso.

No queda otra que relajarse. Y no voy a decir "a veces". Siempre. Te tenés que relajar SIEMPRE, y entender que la vida no es una cuenta matemática. Si tenés algo qu ete cabe, agradecé lo que tenés, y nunca preguntes demasiado por qué, a riesgo de que alguien se arrepienta y te lo quite.
Chin pum.