lunes, 21 de abril de 2008

Crisis Virtual 4

Estoy desesperado. Todas las teclas del teclado salidas y desperdigadas por el ataque de furia que tuve ayer cuando lo revoleé. Y me resisto a ir a un cyber para postear. El destino tiene que jugar su carta y me tiene que dar la clave. Claro, claro que ya probé con la clave. No es eso. Ni es que tiene menos de 6 caracteres ni es que le faltan números. Si mi clave es GthYju67dE4 no creo que haya problemas con eso.
Y justo recién me pasó algo alucinante que me habría gustado escribir en el blog. No sé bien para qué. Quizás para releerlo dentro de tres años porque seguro me lo voy a olvidar. Es que es alucinante pero tampoco me cambia la vida. Es una de esas cosas "lindas" que hacen de uno lo que uno es. Y si lo plasmo en el blog (anotar por ahí: comprás una tele de esas nuevas y los plasmo en el plasma) por ahí me permite revivir ese momento mágico. Sí, claro Ramiro, inventaste el diario íntimo no íntimo. Pero como nadie puede leerlo ahora, ni siquiera es no-íntimo. Es cualquier cosa. Es la desesperación.
Es que estaba doblando una remera y de repente me vino a la memoria un lugar, una esquina, no una esquina en la que estuve -si bien se parece mucho al barrio de Almagro- no una esquina que vi en fotos; no, esta esquina que se me vino a la mente con total claridad y detalle era una con la que soñé una historia súper compleja acerca de una fábrica que estaba abierta pero desierta y yo entraba y no me acuerdo qué pasaba pero al final había gente adentro pero no lo tengo muy claro porque lo soñé hace mucho, pero recuerdo que cuando lo soñé me lo acordaba muy bien y se lo relaté a alguien que tampoco recuerdo quién era.
Nunca me había pasado algo así. Es como un sueño al revés. Es decir, los sueños son realidades inconscientes que se meten en el tiempo de dormir. Y esto es un contenido ficticio que se me metió en la vida real en forma inconsciente.
Muy loco. Ojalá lo pueda postear algún día. Por ahí a alguien le interesa. O quizás le pasó y me dice cómo se llama ese fenómeno. ¡Qué fenómeno!

4 comentarios:

tornes dijo...

Cuando sepa de qué se trata ese fenómeno convide, Ramiro.

Cunilandia dijo...

Cómo era la remera? Quiero una de esas, ya!

Ramiro dijo...

eh che, dije remera, no fasito.

tornes dijo...

La vida es sueño (dijo Matrix)