domingo, 2 de noviembre de 2008

Sonreí, no seas Idiota

A veces hacemos taradeces sin darnos cuenta.
Vamos al súper y compramos unas zucaritas que valen mil dólares y que liquidamos en una horita mientras vemos la última película de los Hermanos Cohen, pero a la hora de comprar dentífrico, se nos aparece el recuerdo del dentista que nos dice que tanto colgate como kollynos son todos detergente con perfume, y que si realmente queremos cuidar nuestros dientes, tenemos que comprar esas pastas carísimas que tienen logotipos casi médicos y cajitas recontra aburridas. Entonces miramos el precio. ¡Sale el doble! Y no lo compramos. Pero si tenemos en cuenta que el pomo nos dura dos meses, estamos hablando de unos 5 pesos por mes... ¡a cambio de una dentadura sana! Y sin embargo sucumbimos y nos llevamos el tubo de Colgate que más mentiras tiene escritas (forte, calcium, anti saruum del ortex, etc) y simultáneamente en el carrito nos llevamos la caja de zucaritas, que no sólo te agujerea el presupuesto sino que te arruina los dientes, gratis.

Es otro servicio más de la Revolución Ramirista

5 comentarios:

tornes dijo...

La marca me importa un pomo.

Fodor Lobson dijo...

pero ¿cómo? ¿que no era que 9 de cada 10 dentistas recomiendan Kollygate?

Ramiro dijo...

No... 9 de cada 10 dentistas ¡compran el título en la farmacia!

tornes dijo...

La palabra "odontólogo" debería cambiarse por "adantálaga", ya que permite tener la boca más abierta.

Lucy in the Sky dijo...

Somos producto de la publicidad y el marketing, no hay nada qué hacer.