martes, 8 de septiembre de 2009

Te Canta las 40 (Parte 2)

Bueno, llegamos a los 40 y festejamos. ¿Qué festejamos?¿Qué cosa uno puede empezar a hacer ahora que antes no podía? Quejarse.
A los 40, la mayoría lejos de empezar la etapa relajada de su vida, todavía se encuentra rodeado de chicos chicos y de bebés o de bebés por venir. El cuerpo empieza a romper las pelotas y uno se ve obligado a hacer deporte no solamente para ganar como cuando era chico sino para poder dormir más de seis horas sin dolor de espalda.
A los 40, uno lejos de decir "listo, ahora como lo que se me canta y no me importa si engordo" se da cuenta de que la gordura podría ser el menor de los problemas cuando determinadas comidas le empiezan a carcomer ciertos órganos internos.
A los 40, uno no deja de trabajar ni trabaja menos. Y no sólo eso sino que empieza a sentir la presión de tener que ir metiéndole pata porque si no la herencia la van a ir a cobrar a la DGI y van a ver que uno dejó solamente deudas.
A los 40, uno sabe que la pendiente empieza a ser solamente en bajada, que si el mal humor y las mañas que acumuló a lo largo de esos ¡cuarenta años! un buen día le juegan una mala pasada y manda a la mierda a sus empleadores entonces se verá en la peligrosísima misión de volver a conseguir trabajo compitiendo con pendejos que tienen la mitad de edad que uno y hacen todo en la mitad del tiempo también. Claro, no tienen la experiencia ni la sabiduría. Ni tampoco le rompen las pelotas al dueño de la empresa con boludeces como uno.
En síntesis: a los 40 no hay nada que mejore. Es como un velatorio en el que la mejor parte de nuestra vida se termina y empieza una que de bueno no augura nada y que va a durar por lo menos 25 años, hasta que de verdad llegue la jubilación y uno se pueda sentar en el sillón a escuchar música, pueda salir tempranito a comprar un puto pan y desayunar como Dios manda, y los dolores del cuerpo queden disimulados por el placer de no tener que hacer absolutamente nada en forma inconsulta u obligada.
"Los 40" es un día de mierda. Un día como cualquier otro en el que no habría que festejar nada. Todos lo niegan pero saben que tengo razón. Y ser testarudo es un síntoma más de haber pasado esa barrera, así que ni se molesten en armar un debate porque estarían dando más pruebas a mi teoría. Disimulen.Y por si no los veo... ¡buenos días, buenas tardes y buenas noches!

9 comentarios:

Mariana dijo...

No era tan grave después de todo... Mi marido está igual de mañoso, quejoso y pesado que cuando cumplió 30. Así que no hay nada nuevo bajo el sol... Veremos a los 50!

SIL dijo...

yo pensaba que era el "acabose", y hui despavorida a Carilo, para que nadie me "festeje" algo "infestejable"...
Pero ete aqui que: surprise!!!!
Desde hace tres años que me siento mucho mejor que durante los treinta!!!!
Sera que eso pasa solo con las mujeres, porque a todas mis amigas les pasa.Los pendejos nos acosan, nos sentimos seguras para tener sexo, sabemos que nos gusta, cuando y donde, y en general, ya no tenemos bebes con pañales.
La idea de ser madre a los 40 es pesima.Es la decada para disfrutar!!!!
Los treinta si que son sufridos....bebes, trabajo, todavia no sabemos para donde encarar....y ademas el cuerpo despues de los bebes, queda hecho un flan.Ya para los 40, en general nos pusimos diosas otra vez y...viva la vida!!!!

Fodor Lobson dijo...

usted sí que sabe alegrarle a uno el día. Me queda un año de treinañero, después, mejor me pego un tiro.

Gusty dijo...

De todas las cosas que hice como joven irresponsable de lo unico que me arrepiendo es no poder volver a hacerlas.

Josi dijo...

definitivamente, punto para gusty

Anónimo dijo...

Sos muy pelotudo. Tenes que solucionar tus cosas (la cabeza me refiero) y después volver a escribir en el blog....asi no podés, revoleas mierda y mala onda sin sentido....

Cachito dijo...

Los cuarenta es la mejor edad del hombre.
Se te para como a los veinte pero garchás muchísimo mejor. El ratio de minas posibles es muy amplio: desde, digamos, 25 a 50 años.
Tenés guita en el bolsillo o, al menos, tarjeta de crédito. O sea que para el telo siempre hay.
Si no sos tan gil de perder el tiempo llevando cinco o seis blogs, tenés tiempo casi para todo, porque a esa edad ya hiciste la colimba en tu actividad y te podés dar el gusto de elegir.
Y como si eso fuera poco, cuando jugás un picadito de fútbol y conseguís meter un gol lo disfrutás como si fuera el de la final del campeonato del mundo, precisamente porque tenés cuarenta.

En fin, no veo la hora de cumplir cuarenta.

Cachito dijo...

Y si no creés mirá Patrizio...

Anónimo dijo...

bien Cachito!!!!! sos un tigre!!! despues pasame tu mail, jajaja....