domingo, 2 de junio de 2013

Provincianos

Cuando venís (o vas, según si tus raíces quedaron en el Oeste o no) a la Capital desde el mejor de los 4 puntos cardinales del mundo, usando Rivadavia (la avenida más larga del mundo) pasa algo.
Claro, tenés que cruzar la general Paz. Al igual que si entrases por cualquier otro acceso desde el Oeste.
Pero si venís por Rivadavia está esa cosa segregacionista.

Hago una pausa espontánea no planificada porque esto es más grosso que lo que pensaba.

En Jerusalem está el Santo Sepulcro. Es el lugar en el que se enterró a Jesús  Y al margen de que creas que ésta o aquella parte de la historia es real o no, te dicen que de todas formas no es ESE el lugar exacto, pero que decidieron(?) hacerlo ahí porque... había mejor acceso de colectivos para los turistas.
Eniuey, en el SS hay una puertita muy chiquita para entrar. Y para pasar sin golpearte la cabeza, tenés que agacharte.
¡Minga!
Imaginate el agacharse ante una puerta bajita: es ni más ni menos que hacer una reverencia al supuesto hijo único de Dios (y todos sabemos que eso es mentira porque Diego tiene por lo menos 4 reconocidos incluyendo a Dalma y Gianinna)
Cuestión, que los judíos te dicen (y me da vergüenza decirlo, porque muestra que nosotros(?) somos tan infantiles como ellos, haciendo la puerta bajita) que entres de costado; es decir con el hombrito hacia adelante. Onda que si te agachás, reverenciás al marco de la puerta y no al barbeta flacucho (que en realidad, mirá qué pelotudez es todo, tampoco está ahí porque se supone que resucitó y se fue caminando lo más campante!)

En fin... religiones.

Volviendo al querido barrio de Liniers, la entrada a Capital es ahí una especie de santo sepulcro con picardía.
Vean el mapa para los pajueranos que no conocen.
Vos venís por Rivadavia los más chocho (bah, esquivando los pozos que son tan grandes que hasta viven familias adentro) y cuando estás a escasos 50 metros de la gloria capitalina, se te hace contramano la calle! Te obligan a dar una vuelta humillante alrededor del puente (ver flecha violeta) corriendo peligrosos escollos de tránsito con los que van, los que vienen, los que viven en el medio, los que bajan, los que quieren subir y los manteros que se posaron en el pastito al costado.
Todo esto para llevarte solamente 70 metros dentro de Liniers (que, digámoslo, es a la Capital lo que España a Europa, y bien podría haber quedado arafue con su hermana Ciudadela y nadie se habría quejado).

Y fijate que para salir de la Capital hacia Ciudadela, no hay que dar ninguna vuelta. Rivadavia sale derechita sin escalas. Onda... "tomatelás!" y listo, derecho viejo.

No puedo creer con tantas boludeces en las que se suelen perder el tiempo en Baires (ver la columna finita esa que está en el medio de la página de clarín digital todos los días para entender a qué me refiero) como puede ser que nadie todavía no se haya quejado.

Yo si soy el intendente de La Matanza les enladrillo la bajada de pesebre puente y no nos ven más el pelo.


6 comentarios:

Maro dijo...

Eh loco no te metas con ciudadela

Josi dijo...

que lindo que sigas por aca :)
ya son 10 pirulos eh!

Jonathan dijo...

Para mi, el que disenio el desvio, era hincha de Boca... todo para que no vea la cancha de Velez...
Wow... como extranio los panchos que me mandaba a la salida...

Batista dijo...

Lo que para vos es provincia para mi sigue siendo capital(?).

Josi dijo...

todo es relativo, albert.

quiero mas comentarios para un post asi. Una vez que siento el culo, quiero ruido.

nestor grinberg dijo...

jaaaaaaa