viernes, 19 de octubre de 2007

Pyme Ramirística 2

Luego del éxito descomunal de mi primera Pyme, vengo a la carga con la segunda.
El centro porteño es una jungla. En especial en verano, con el calor y todo ese cemento. Y en invierno con toda esa lluvia, no sé qué es peor.
Los bares que abundan son pequeños oasis. Pero claro, hay que consumir, no se puede fumar, y mil trabas más. Y tampoco son garantía de nada.
Problema: queremos ir al baño.
Estamos obligados a consumir, no tenemos hambre ni sed. ¡Justo lo opuesto!
La idea es abrir pequeños locales, casi íntimos, que consistan pura y exclusivamente en "baños limpios".
Entrar a una reluciente habitación con una trabita que ande y no nos de miedo de ser abierta por un camionero feo y sospechoso, con abundante papel higiénico sin usar, con deodorante de ambiente previamente esparcido por el aire, con cuadritos de paisajes y hasta con lectura apropiada para el lugar: revista Gente, El Gráfico, etc.
Y quién te dice que no podemos ponerle internet para poder leer este lindo bloguete mientras hacemos nuestras necesidades.
Uno paga lo que corresponde, se explaya adentor como Dios manda, y sale sin culpa ni sintiéndose en deuda viendo como inmediatamente viene alguien a limpiar los destrozos y dejarlo limpito para el próximo cliente feliz.
Eso sí, trabajar allí va a tener que ser un trabajo muy remunerado ya que es difícil conseguir a alguien y decirle: "la idea es que la gente se cague en tu trabajo".

4 comentarios:

Libélula de Acero dijo...

Claramente el calor te inspira!
No habito el microcentro, pero te tiro un dato adicional: publicidad en mini plasmas frente a mingitorio y en las puertas.
Ya están aqui. Conozco empresas a las que les da muchisimo resultado.
Tenes doble ingreso!

Ramiro dijo...

y ¿cuánto durarían los plasma hasta qu ese los afanasen?

Lapuerta dijo...

¿Habría que cobrar por kilo?

Recontra dijo...

Hay un par de bares que dajan hacer un par de orales, eh...